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tribulaciones de una maña en china

... o como ser un alienígena, y disfrutarlo

Isabel Climent Aroz

Aprendiz de chino, tercer nivel
Aprendiz de madre, primer nivel
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3/13/2009

Ayer lloré a Ana María Navales

 

Mi primer contacto con Ana María Navales fue en octavo de EGB. El Alemán era un colegio pequeño así que no hablo en sentido estricto, pero Ana, como profesora de los de BUP, pertenecía al mundo de “los mayores” y era para nosotros, los niños, lejana y temible. Sólo sabíamos de sus genios (el literario y el malo) y aprendimos a evitarla. En aquellos tiempos se encargaba de la biblioteca del colegio, así que yo nunca había estado allí pese a que siempre he sido una lectora compulsiva. Ana me daba miedo.


Menos mal que llegó el día en que no pudimos esquivarla. Faltó uno de nuestros profesores y ella le sustituyó, entrando en clase como un ciclón, con su pelo alborotado, las uñas mal pintadas, voz ronca, y mirada penetrante. No nos puso a hacer deberes como era costumbre en cualquier profesor sustituto, sino que nos habló. Habló durante toda la hora con su estilo ácido y crudo. Así hablaba Ana, tirándote a la cara verdades o malicias sin miramientos. Y pese la honda impresión que me produjeron sus palabras, sólo recuerdo una frase. Me impactó porque me di cuenta de que era verdad: “Os creéis muchas cosas sólo porque las veis en letra de imprenta.” En aquella época buscaba yo sin saber qué todavía. El mundo era un concepto abstracto, y yo una niña solitaria, inconsciente aún de su tamaño y de la gran cantidad de ideas y personalidades que bullen en él. Tenía mis manejables fronteras en el colegio, la familia y los conocidos del barrio, pero se me hacían incómodas conforme se avecinaba la adolescencia. Intuía ya el derrumbe de esas paredes, y buscaba afanosamente fisuras en los muros, sin saber si al encontrarlas querría ampliarlas o repararlas.


Ella dilató ligeramente las grietas, y me atrajo tanto lo que vi al otro lado que no tuve más remedio que acudir a sus dominios. Armándome de valor subí las escaleras hacia la biblioteca, pero perdí el miedo al encontrarme con una habitación que parecía pequeña de tantos libros que albergaba. Ana encajaba allí de manera natural y era una persona diferente a la que veíamos fuera. El dragón apaciguado en su elemento. No sólo comprendía mis ansias, sino que las alimentaba, las canalizaba. Se sentía orgullosa de ellas. Seleccionaba para mí puñados de libros que yo devoraba, y comentábamos después. García Márquez, Hemingway, Moratín, Max Aub, Unamuno, Joyce. “No creas que un autor es bueno sólo porque sale en las listas”. En apenas unos minutos, durante el recreo de la mañana, me daba una de cal y otra de arena, alabando uno de mis comentarios para destrozar el siguiente por su estrechez de miras o falta de originalidad. Por primera vez un adulto escuchaba mis reflexiones como si fueran importantes, y siempre se aseguraba de que captara los mensajes más valiosos, aunque no terminara de comprenderlos todavía.


Dos años después fue mi profesora, la primera con la que saqué notas decentes, pues no exigía demasiados datos. Tiró por la ventana un libro que yo escondía, desatando sobre mí las iras del infierno, no por leer cuando no debía, sino por perder el tiempo con basura. Sus exámenes orales en el parque acababan en encendidas discusiones, como el café tertulia de los sábados con autores aragoneses, pues fuera cual fuera la situación, nunca abandonaba su postura de abogado del diablo. “Se puede ser rubio y de Pamplona”. Como profesora era implacablemente exigente. Esperaba, no, demandaba de sus alumnos que creyeran en lo que decían, no que repitieran las opiniones de otros. Que respetaran sólo lo que realmente les merecía respeto, que fueran leales a sí mismos, y defendieran su postura con decisión. Contabas con su aprobación si lo hacías, aunque opinaras en su contra, y nos provocaba hasta el límite pudiendo ser muy hiriente. Creo que, en su impaciencia, no era consciente de que nos faltaba madurez, información o valentía, ni del daño que podían causarnos a veces sus palabras.


Acabé distanciándome de Ana. La incomprensión de alumnos, profesores y juntas ante su tarea, y otras circunstancias personales, agriaron hasta cotas imposibles un carácter ya tormentoso. No entendí que sus iras eran dolores y que era más frágil que su imagen. Ojalá supiera lo importante que fue para mí, porque nunca se lo dije.


Muchos años después, teniendo amigos comunes, no busqué el reencuentro. No sabía si me recordaría, ni si tendríamos ya mucho que decirnos, aunque sabía que estaba allí, como en su biblioteca, a mi alcance. Pero anteayer la recordé. Ayer supe que murió y asistí a su funeral, y saber que se ha cerrado esa puerta duele más de lo que esperaba.


Si queda algo de ella, estoy segura que andará abroncando a aquellos con los que se cruce, y estará enfadada conmigo por escribir estar palabras. Por la innecesaria sensiblería, el torpe estilo y mi terrible puntuación.


Gracias Maestra, tampoco te lo dije nunca.

 

1/30/2009

William Wallace chinos (la Carta 08)

 
Ante todo, pedir disculpas. Lo primero por el título un tanto melodramático de la entrada, y lo segundo por romper aquí y ahora una de mis normas, que es no hablar de política china en el blog. Dedicado como está a la vida del chino corriente, y dado que este no hablará jamás de política, ya que es el mayor tabú en la sociedad china, decidí adoptar el tono desenfadado al que estáis ya acostumbrados (espero) y dejar de lado este tema.
Sin embargo hete aquí que el chino corriente (aunque no del todo moliente como veréis), ha decidido abrir la boca, y las extrañas palabras “democracia”, “libertad” y “quiero” han empezado a surgir de ella, con lo que me ha embargado la emoción y no he podido dejar pasar tan feliz y extraordinario acontecimiento.
Para que comprendáis (vosotros los afortunados miembros de una sociedad que despotrica contra la familia, el gobierno y contra Dios con la mayor naturalidad) algo mejor la magnitud de la noticia, os contaré una anécdota: Un buen amigo chino me confesó hace dos años (2006) que acababa de ver un vídeo de algo más de un minuto de duración, sobre la manifestación estudiantil de Tiananmen. Me sorprendió que, teniendo mi misma edad viera por primera vez unas imágenes con las que ha crecido nuestra generación occidental, y le pedí que me lo enseñara, pero no quiso. No se terminó de fiar de una amiga de total confianza, que ni siquiera es china (y eso que un amigo extranjero es de los más seguros si te vas a poner a hablar de política). Se negó por miedo, y es que es fácil que surja la paranoia como un simple reflejo, cuando se ha crecido en ese ambiente y se puede perder tanto por tan poco.
Lo he descubierto en el Washingtong Post esta mañana, y he pasado las trece horas transcurridas desde ese momento buscando información y traduciendo artículos sobre el tema: La Carta 08.
Esto es lo que leía en el Post (madre, pero que cosmopolita suena eso):
EN CHINA, LA REVOLUCIÓN DEL PUEBLO LLANO
El manifiesto por los derechos gana terreno lentamente, a pesar de los esfuerzos del gobierno por acallarlo
Por Ariana Eunjung Cha, servicio exterior del Whashington Post.
Martes, 29 de Enero de 2009
Liu Songjie and Zhang Jie, en Pekín, han contribuido a la realización de este reportaje.
 
SHANGHAI-- Cuando Tang Xiaozhao vio por primera vez una copia de la petición pro-democrática en su bandeja de correo electrónico, reconoció en silencio que estaba de acuerdo con todo lo que en él se decía, pero no quería involucrarse.
Tang, una treintañera peinada con coletas, especializada en cosmética, nunca se consideró del tipo activista. Como muchos otros ciudadanos chinos, mantenía un blog donde escribía sobre los acontecimientos de su vida, sin entrar en política.
Unos pocos días después sin embargo, Tang se sorprendió a sí misma firmando el documento y enviándolo a una dirección de correo específica con su nombre completo, dirección y ocupación.
“Tenía miedo, pero ya lo había firmado cientos de veces en mi corazón” dice Tang en una entrevista.
La suya era la firma 3.943 en una lista que ha aumentado hasta más allá de los 8.100 por toda China. Aunque todavía son muy pocos, aquellos que han firmado el documento, y el amplio espectro social del que provienen, han convertido al manifiesto por los derechos humanos, conocido como Carta 08, en un significativo indicador de la demanda de democracia en China, que es una de las pocas campañas que se mantienen desde las manifestaciones de la Plaza de Tiananmen en 1989. Los firmantes de esta carta corren el riesgo de ser detenidos y castigados.
Cuando el documento apareció por primera vez a mediados de diciembre, su impacto fue limitado. Muchos de los firmantes iniciales eran abogados, escritores y otros intelectuales ampliamente conocidos por su postura pro-democrática. El gobierno chino actuó rápidamente para censurar la carta, poniendo bajo vigilancia a los sospechosos de haberlo escrito, interrogando a aquellos que la habían firmado, y borrando cualquier mención sobre ella en Internet tras su “gran firewall china”.
Pero entonces ocurrió lo inesperado. Gente ordinaria como Tang, sin antecedentes en el desafío al gobierno, comenzaron a distribuir el documento declarándose partidarios. Ahora la lista incluye eruditos, periodistas, técnicos informáticos, hombres de negocios, profesores y estudiantes cuyos nombres nunca antes habían sido asociados con movimientos de este tipo, así como miembros de los círculos inferiores de la jerarquía social china, como peones de la construcción, peones de fábrica o granjeros.
“Es la primera vez que alguien ajeno al Partido Comunista ha escrito un documento público expresando una visión política de China.” declaró Xiao Qiang, profesor adjunto de periodismo en la Universidad de Berkeley, California, activista por los derechos humanos y director del “China Internet Project” que monitoriza la vasta red china de boletines electrónicos, blogs y páginas web. “Que a uno le asocien con disidentes es peligroso, por lo que en el pasado, la gente corriente no firmaba documentos como este, pero ahora es diferente, se ha convertido en un movimiento ciudadano.”
El partido mantiene el monopolio del poder en China, pero su autoridad se está viendo desafiada en la Carta, además de en otros frentes filosóficos.
El 13 de Enero, un grupo de más de 20 intelectuales chinos firmaron una carta abierta que llamaba a boicotear los programas estatales televisivos de noticias por considerarlos una fuente constante de parcialidad y lavado de cerebro. Por otro lado, un periódico de Pekín publicaba un comentario argumentando que la constitución china amparaba la libertad de expresión, por lo que las autoridades no podían decidir de manera unilateral “ qué es absurdo y qué no, o qué es progresista y qué reaccionario”.
El 7 de Enero, Yan Yiming, un destacado abogado acudió al Ministerio de Finanzas donde rellenó una solicitud demandando que se hicieran públicos los presupuestos para los años 2008 y 2009, incluyendo información sobre el plan de estímulo económico de 586.000 millones de dólares. Yan escribió “ Nuestro gobierno debe ejercer su poder a la vista de todos”.
A principios de mes, los editores del “Southern Weekend” se hicieron eco de del texto de la Carta 08 sin referirse directamente a ésta, cuando este periódico chino expresaba su preocupación por el futuro del estado, y afirmaba declararse “a favor del progreso, la democracia, la libertad y los derechos humanos”.
Según los medios estatales, Meng Jianzhu, ministro de Seguridad Pública, advertía este mes a los líderes chinos de “ la dificultad de mantener la seguridad y la estabilidad nacional en la presente situación”.
La Carta 08 plantea una revisión exhaustiva del sistema político actual, acabando con la norma del partido único e introduciendo libertad de expresión, un sistema judicial independiente y elecciones directas. Se basa en el modelo de la Carta 77, creada en 1977 por eruditos checoslovacos en demanda de derechos, y que precedió en doce años al colapso del comunismo.
El documento declara que “se ha demostrado que el enfoque del gobierno chino en cuanto a la “modernización” ha resultado desastroso, privando a la gente de sus derechos, destruyendo su dignidad y corrompiendo el transcurso normal de las relaciones humanas. En consecuencia, nos preguntamos: ¿hacia donde se dirige China en el siglo XXI?”
El núcleo del documento es una llamada a reescribir la constitución nacional para poner énfasis en la libertad, exponiendo que “la libertad es la esencia de los valores humanos universales. La libertad de expresión, libertad de prensa, libertad de reunión, libertad de asociación, la libertad de elegir un lugar de residencia, de hacer huelga, de manifestarse, de protestar, son manifestaciones de la libertad. Sin libertad, China quedará eternamente alejada de los ideales civilizados.”
La evolución de la Carta 08 está siendo observada atentamente desde el exterior de las fronteras chinas para averiguar lo lejos que llegará el gobierno en sus intentos por acallarla.
Jia Qinglin, cuarto miembro en rango del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China advirtió que el país debería “construir una línea defensiva contra la interferencia del pensamiento occidental erróneo”. Jia descartó las ideas de un sistema multipartidista y de la separación de poderes por considerarlas equivocadas.
En la Facultad de Derecho de la Universidad de Pekín, se ha advertido a los estudiantes que son miembros del partido que no deben verse involucrados en la Carta 08, y la misma sugerencia se ha transmitido a los investigadores de la Academia China de Ciencias Sociales, el mayor grupo de investigación del país, financiado por el gobierno.
Al menos un hombre, Liu Xiaobo, crítico literario de 53 años y un disidente que encarcelado durante 20 meses por unirse a los estudiantes que se manifestaron en la plaza Tiananmen, ha sido detenido como sospechoso de ser uno de los promotores de la Carta 08. Su detención provocó una enérgica protesta internacional. Escritores como Salman Rushdie y Margaret Atwood han reclamado la liberación de Liu.
El portavoz del Departamento de Estado norteamericano Sean McCormack expresó la profunda preocupación de Estados Unidos “ante los informes que atestiguan el acoso, los interrogatorios y las detenciones de los que han sido víctimas ciudadanos chinos” desde que se publicó el documento. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Liu Jianchao ha respondido que Washington debería dejar de intervenir en los asuntos internos de otros países.
Otras figuras prominentes que han firmado el documento incluyen a Ai Weiwei, hijo de Ai Qing, un famoso poeta pro-gubernamental conocido por su obra artística y arquitectónica; He Guanghu, un profesor de religión especializado en cristianismo de la Universidad Popular; o Bao Tong, anteriormente miembro de alto rango del Partido Comunista de China.
Mao Yushi, un economista de 80 años de edad, muy reconocido por colaborar en mantener al gobierno en una vía de reformas comerciales, ha declarado públicamente su apoyo al documento, añadiendo que, aunque no lo ha firmado, asesoró a los que lo diseñaron.
China se encuentra en un momento crítico de transición. Debemos reconocer los valores comunes que rigen el mundo, y seguir la tendencia democrática” declaró Teng Biao, abogado con sede en Pekín. Teng recibió una citación policial tras firmar el documento, y se le advirtió de que no continuara actuando en relación a la Carta 08.
Uno de los aspectos más significativos de la Carta 08 es el de sus firmantes menos notorios, como Tang. Una ciudadana modelo en todos los aspectos, esta valiente nativa de Sichuan de 1,47 m. de estatura, residente en Shanghai, ama a su país, paga sus impuestos, trabaja como voluntaria en una escuela para hijos de trabajadores inmigrantes y es una entusiasta admiradora de una de las formas de ópera china tradicional. La mayor de tres hermanas, creció en una zona rural donde la educación escolar era pobre, aunque aprendió por su cuenta leyendo todo aquello que caía en sus manos, desde novelas japonesas hasta tratados políticos sobre Oriente Medio.
En diciembre publicó en su blog una entrada titulada “Firmé tras un buen llanto” que los censores chinos han eliminado repetidamente. A pesar de todo, su declaración continúa circulando ampliamente via e-mail y a través de páginas web fuera del país.
Crecimos alimentados por “melamina política”. El miedo está grabado a fuego en nuestros cuerpos”, escribió Tang, según la traducción del China Digital Times, la web de noticias que edita Xiao, el profesor de periodismo de Berkeley, activista por los derechos humanos. Tang se refería a la sustancia química con la que se adulteraron ilegalmente productos lácteos infantiles y alimentos para mascotas producidos en China, simulando un mayor contenido nutricional mientras hacían enfermar, si no mataban, a sus consumidores.
Tang manifestó en una entrevista que su miedo se transformó en ira tras percatarse de que las entradas en su blog relativas a la Carta 08 y otras referencias similares eran sistemáticamente eliminadas por los censores. Una noche, declaró, se sintió tan abrumada por la tristeza de no tener libertad de expresión, que decidió pasar a la acción. “Si yo, una pequeña persona asustada, lo firmé, puede que otros se sientan inspirados”.
Antes de que su blog fuera clausurado definitivamente el 13 de Enero, la sección de comentarios se llenó de amigos cibernautas que decían haber firmado la Carta 08. Tang pudo contar 17 hasta ese momento.
También la he firmado”, escribió alguien. “Lloré cuando leí que Xiaozhao había llorado. No me emocionaron sus lágrimas, sino la frustración e indefensión que sentí”. Otro vio esperanza en los actos de censura: “No estarían borrando las entradas tan desesperadamente”, escribió en referencia a las autoridades chinas, “si no estuvieran asustados”. Una tercera persona escribía “preparé mis cosas nada más firmarla. No quiero ir a la cárcel, pero no tengo miedo de ir a la cárcel”.
Tang afirma que también ella está preparada para asumir las consecuencias de haber firmado: “Sé perfectamente lo que puede ocurrirme desde el momento en el que firmé, pero ya no tengo miedo. Es mi derecho expresar mi elección de una idea mediante mi firma, y no renunciaré a mis derechos”.

 
El texto íntegro de la Carta 08 (en español, en inglés, y espero que en cualquier otro idioma) es muy fácil de encontrar, con una simple búsqueda en Google, por lo que no la incluyo aquí. También la constitución china es muy fácil de encontrar, pero incluyo de todas formas los cuatro artículos que me han parecido más pertinentes (en cursiva mis comentarios):
La constitución china, que define en su primer artículo a La República Popular China como un “Estado socialista de dictadura democrática popular” (¿cómo se come eso?), establece sin embargo con mucha claridad, en su Capítulo II, los derechos de los ciudadanos. He aquí dos de los artículos más relevantes a este caso.
Artículo 35- Los ciudadanos de la República Popular China tienen libertad de palabra, de prensa, de reunión, de asociación, de circulación y de manifestación.
Artículo 41- Los ciudadanos de la República Popular China tienen derecho a formular críticas a todo organismo del Estado y a sus funcionarios, y a plantear sugerencias. Tienen derecho a presentar quejas, acusaciones o denuncias, ante los organismos correspondientes, contra cualquier entidad del Estado o contra aquellos funcionarios que hayan infringido la ley o faltado a sus deberes. Pero no deben inventar o tergiversar los hechos para presentar acusaciones infundadas e imputaciones insidiosas.
Los organismos del Estado correspondientes deben verificar los hechos alegados en las quejas, acusaciones o denuncias que hagan los ciudadanos y responsabilizarse de atenderlas. Nadie debe reprimir o tomar represalias contra los ciudadanos que las formulen.
El que haya sufrido perdidas a causa de la violación de sus derechos ciudadanos por parte de un organismo del Estado o su personal, tiene derecho a la indemnización de acuerdo con las estipulaciones de la ley.
Pero evidentemente, el gobierno puede utilizar los siguientes artículos para alegar que tiene el legítimo derecho de actuar como lo está haciendo:
Artículo 51- Los ciudadanos de la República Popular China, en el ejercicio de sus libertades y derechos, no deben perjudicar los intereses del Estado, de la sociedad o de la colectividad, ni menoscabar las libertades y derechos legítimos de los demás ciudadanos.

Artículo 54- Los ciudadanos de la República Popular China tienen la obligación de salvaguardar la seguridad, el honor y los intereses de la patria; no deben cometer actos que comprometan esta seguridad, honor e intereses.
 
Y por último la entrada del blog de Xiaozhao que tanta polvareda y esperanza a levantado. He añadido de nuevo en cursiva algunos comentarios y explicaciones, y he dejado a un lado sus reflexiones sobre los grados de censura en páginas web chinas que tardan más o menos tiempo en borrar las entradas referentes a la Carta 08, o largas diatribas literarias, filosóficas o religiosas, que pueden hacer perder interés al lector español que no conoce ni se encuentra sumido en el contexto de la autora. Sin embargo, para el que desee leer la traducción completa (al inglés) e investigar un poco más sobre XiaoZhao, este es el link: http://chinadigitaltimes.net/2009/01/persian-xiaozhao-i-signed-my-name-after-a-good-cry/comment-page-1/#comment-6521

 
¡FIRMÉ TRAS UN BUEN LLANTO! 《大哭一场,签上我名!》
XiaoZhao《小昭》
Antes de apagar mi ordenador la noche del 14 de diciembre, entré en mi blog de Sohu por última vez y me sorprendió descubrir que la entrada titulada “Chinos de todos los sectores hacen pública la Carta 08” había sido ocultada (por el webmaster). Era un resultado largamente esperado. Sonreí. Habéis tardado demasiado en actuar, la entrada había recibido más de 400 visitas antes de ser ocultada. Aquellos que quisieron leerla lo han hecho, y aquellos que no lo hicieron todavía podían encontrarla mediante una búsqueda en Google. ¿Podéis exterminar realmente todo rastro de ella?
[...][...]
Déjalo estar. ¿Qué otra cosa puedo hacer? Así que apagué el ordenador, e iba a irme a la cama cuando me sentí golpeada por un abrupto arrebato de tristeza.
Estaba completamente de acuerdo con todo aquello por lo que abogaba la Carta, pero no tenía intención de firmarla. Nadie me forzaba a hacerlo. Firmarla o no era una opción totalmente personal, y, evidentemente, la inquietud que me impedía firmar era legítima, todo el mundo lo entendería. No le debía nada a nadie. Pero me encontraba sumida en un conflicto personal. Si no iba a firmarla con mis manos, ya lo había hecho cientos de veces en mi corazón - ¡Estoy de acuerdo! ¡Estoy de acuerdo! ¡Estoy de acuerdo! Tuve que invertir muchas energías para evitar que mis manos firmaran.
Beifeng (北风) escribió un artículo muy breve en Bullog. Se titulaba “Lo confieso, soy un cobarde”. La razón por la que Beifeng estaba siendo un cobarde era, probablemente, el hecho de que Xiaobo había sido detenido. Yo tenía otras razones para mi cobardía, pero, después de todo, todos aquellos que querían firmar la Carta pero no lo hicieron compartían una misma razón: el miedo. También yo quiero confesar mi cobardía. Crecimos alimentados por “melamina política”. El miedo está grabado a fuego en nuestros cuerpos, provocando dolor de cuando en cuando. Tenemos suerte de seguir vivos. Beifeng era un cobarde, pero aún así, publicó una entrada sobre la Carta. Xiaozhao era una cobarde, pero aún así publicó su texto íntegro. Aparentemente, estas personas no sufrían de un nivel tan grande de cobardía que les impidiera ponerse en pie con la espalda erguida. Podíamos contenernos a la hora de estampar nuestra firma, pero no podíamos mantener nuestras bocas cerradas.
Puedo deducir que mucha gente ha colaborado a difundir rápidamente el mensaje de la Carta 08 y lo ocurrido a Xiaobo por todos los rincones del mundo, mediante blogs, links, QQ (un sistema de messenger chino, que es el más popular allí), MSN y correos electrónicos, aunque no lo hayan firmado. Yo sólo lo colgué en mi blog, y no mandé ninguna copia por correo electrónico, aunque sí recibí una. [...]
[...] La Carta 08 no me impresionó especialmente. Es un mísero y breve escrito que repite lo que el pueblo chino lleva pidiendo 100 años. Libertad, democracia y los recientemente incluidos derechos humanos, presentes en los sueños de gran cantidad de chinos. Pero estos sueños siguen sin cumplirse tras 100 años de espera. Incluso se elimina un artículo y se detiene a su autor. ¿Es labor de la justicia criminal ser utilizada para silenciar al pueblo? ¿Debe utilizarse la ley para sofocar las mentes de los ciudadanos? ¿Por qué no actúan para salvaguardar los intereses y los derechos de cientos de millones de ciudadanos chinos? ¿Por qué torturan a los inocentes, cumplidores de la ley? ¡Vergonzoso, detestable, repugnante!
Pero, ¿qué podía hacer yo? Sólo pude apagar mi ordenador e irme a dormir. Me estaba lavando los dientes cuando pensé en mi post con el texto íntegro de la Carta, y en que había sido eliminado. Mis ojos se llenaron de lágrimas y me eché a llorar.
¡Pero qué asco de país! (en realidad ella utiliza un término más explícito y malsonante) Otros han adoptado la democracia desde hace cientos de años. Pueden respirar el aire de la libertad. Pueden hablar y escribir. Los oficiales de sus gobiernos deben pedir permiso a los ciudadanos para utilizar el dinero de sus impuestos. Sus agricultores pueden contar con una seguridad social que les asista al envejecer, y no tienen que vivir el resto de sus vidas mendigando en las ciudades. Sus hijos no son víctimas de los oficiales abortistas de planificación familiar... ¡No tenemos nada! ¡Nada! No podemos disfrutar de democracia ni de libertad. Vale. Pero ¿por qué no se nos permite hablar siquiera? ¿Por qué deben ser borrados los posts, y se nos encarcela si hablamos? ¿No hay justicia en este mundo?
[...][...]
La pequeña cerillera se asomaba desde fuera a la ventana de un restaurante, mirando tristemente el sabroso y caliente ganso asado que se servía dentro. Al menos ella pudo decir “yo también quiero”... Pero nosotros sólo podemos envidiar a otros países que disfrutan del “ganso de la democracia” y ni siquiera podemos decir “yo también quiero”. Si lo hacemos, recibimos el mismo trato que Xiaobo.
De repente, me abrumaron la ira y la repugnancia. Entendí finalmente porque tanta gente había aplaudido a Yang Jia por haber matado a seis agentes de policía (wikipedia: Yang Jia, un hombre de 28 años en paro, fue arrestado por la policía de Shanghai por conducir una bicicleta sin licencia. Según su testimonio fue insultado y golpeado durante el interrogatorio por lo que denunció al cuerpo de policía por malos tratos sin obtener resultados, tras lo cual, según las autoridades chinas, lanzó ocho cócteles molotov a la entrada de la comisaría de Zhabei (tsa bei), y entró en el edificio apuñalando a nueve agentes desarmados y matando a seis de ellos. En un juicio a puerta cerrada de una hora de duración, fue declarado culpable y condenado a muerte, sentencia que se cumplió el 26 de noviembre de 2008. Recibió sin embargo un gran apoyo popular, y muchas voces alegaron que su juicio fue injusto) Si la gente como yo, bien educada y obediente de la ley, estamos furiosos, es fácil imaginar la tremenda indignación que deben sentir aquellos con peor carácter, y peores condiciones de vida, al ser oprimidos durante tanto tiempo.
Se nos niegan los derechos de los que deberíamos poder disfrutar. Se supone que los que detentan el poder público deberían cambiar todo esto, pero no van a hacerlo. Se obsesionan en torturar a algunos e intimidar a otros, y el resultado es un inquietante y silencioso cementerio que, en otro tiempo, fue una gran nación.
Sólo queremos discutir sobre el futuro de este país. Queremos vivir una vida mejor de la que tenemos ahora. Queremos vivir con mayor libertad sin tener que escuchar basura como “demoliciones en cualquier lugar provocarán muertes” y “el acta china de derechos humanos es cinco veces mejor que la de EEUU”. No queremos ser testigos de tragedias año tras año, ni escribir elegías por las víctimas día tras día. La Carta 08 es nuestro futuro. Ya podemos verlo, pero aún no podemos tocarlo. Espero ansiosamente y sin reservas el advenimiento de la democracia, pero eliminan posts como el mío, y no permiten mención alguna sobre democracia, derechos humanos o libertad. Los que detentan el poder no sirven al pueblo, sino que utilizan la fuerza policial para ocuparse de eruditos que expresan su preocupación por el futuro del país.
[...][...]
La noche del 14 de Diciembre de 2008, con la mente clara tras un buen llanto, tomé una decisión. Firmaría la Carta 08.
La firma es una manera de expresarse: Estoy completamente de acuerdo con lo que defiende la Carta. Espero que se instaure un sistema democrático lo antes posible para que la gente pueda vivir en libertad. Sí, quiero ese tipo de futuro radiante. No quiero una vida como la actual. En una sociedad democrática, podremos convertirnos en brillantes columnistas, periodistas o abogados. En la sociedad actual debo temer constantemente ser incriminada por mis palabras, sin saber qué será de mí al final del día. No quiero vivir así, por lo que firmaré el manifiesto.
[...][...]
Ya no temeré a nada nunca más. Ya no me intimidan las deshonrosas consecuencias a las que se enfrentan los que hablan en voz alta. No esperaba liberarme totalmente del miedo tras tal inexplicable llanto.
El 15 de Diciembre fue un día de mucho trabajo. Volví a casa al caer la tarde y me senté frente al ordenador, comprobando primero si había nuevas firmas y abriendo mi cuenta de correo electrónico para enviar un correo a 2008xianzhang@gmail.com. Es así de simple, sin necesidad de palabras de más. Me encontraba en calma y en un estado mental equilibrado cuando firmé con mi nombre. No me encontraba bajo coacción, ni nadie me instigó a hacerlo, y lo hice por convicción propia. Es el reflejo auténtico de mis pensamientos, y es mi derecho expresar mi acuerdo o desacuerdo con algo mediante mi firma. No voy a renunciar a ese derecho. Mi acción no ha violado ninguna ley del código legislativo chino. Si esta firma me va a acarrear algún problema ilícito, lo afrontaré tranquila.

LA OTRA CARA DE LA MONEDA
Aunque descubrir este movimiento me ha llenado de esperanza y orgullo por el chino de a pie (o de coche, para ser más exactos), y no puedo evitar inclinar mi balanza hacia el lado optimista y hermoso de la noticia, he de hablar también de su parte menos luminosa.
Lo primero es que, pese a que el artículo del Washington Post parece querer hacer pasar a Xiaozhao por una sencilla esteticista, la verdad es que actualmente se dedica al marketing en el campo de la cosmética, tras estudiar medicina clínica y derecho en Pekín, por lo que no forma parte de “la clase social más humilde” en la que el artículo intenta colocarla, obviando tanto su posición real actual, como sus estudios previos. Creo que le han metido algo de literatura al personaje sin ser realmente necesario, pues la realidad ya es lo suficientemente impactante.
También tengo mis dudas, conociendo sus condiciones de vida, de que peones de fábrica o granjeros tengan acceso a internet, y por tanto dudo que hayan leído la carta. Y pidiendo mil perdones por como pueda sonar lo que voy a decir, también dudo que el nivel educativo de la gran mayoría de ellos les permitiera entender su contenido. Esto no quiere decir que personas como Dan y el resto de mi familia china, o el amigo del que os hablaba al principio (con la suficiente educación y capacidad adquisitiva) dejen de ser ciudadanos corrientes, víctimas potenciales de las iras gubernamentales, y que tengan menos miedo.
Otro aspecto oscuro de la noticia es que el hecho de que este tipo de movimientos por los derechos humanos en China reciba ahora, precisamente ahora y no antes, el apoyo exterior que les ha faltado durante tanto tiempo. Debilitar al gobierno chino en un momento de crisis económica global, en el que China resulta una amenaza grave para las economías occidentales no me parece simple coincidencia.
Pero espero que el susodicho “chino de a pie”, el William Wallace que escribe en foros y blogs el mismo mensaje una y otra vez desafiando a los censores, intentando difundir un ideal tan justo, se mantenga ajeno a estas interpretaciones mías, más maliciosas, y piense únicamente que por fin, alguien le escucha.

 
1/17/2009

feliz año de...

 

 

¡LA VACA!


Estaba desmontando el belén que es algo que siempre ha marcado el final de las navidades, y que para mí es más fin de año que las campanadas (aunque menos que el 15 de septiembre, la verdad). Te pones a repasar, y me apetecía contaros lo que ha sido de mí este año del ratón, que esta dando las últimas bocanadas también, y que despediré con Han y su familia en Madrid. Juntos daremos la bienvenida al año de la vaca (conocido popularmente con el más digno término de búfalo), que, mira que casualidad, es el mío.

Han y yo volvimos de China en Marzo con la muestra de suero de Martín (que se quedaba allí esperando a que le dieran permiso para entrar en el país) y las maletas llenas de proyectos. Y pese a que, al final, lo único que puedes hacer es dejarte llevar, todo ha salido bien. Han se quedó en casa conmigo una temporada, mientras esperábamos plaza en un colegio madrileño, aprendiendo intensivamente a leer, escribir y hablar correctamente (y no ese chinitalipañol que habíamos convertido en idioma, que Han usaba por los codos, y que todo el mundo intentaba entender con cara de educado pasmo). Aproveché bien este tiempo para ir haciéndome a la idea de que nos íbamos a separar, y también, para que negarlo, me aproveche de las visitas esporádicas de sus padres, los mejores cocineros que he conocido, y que pasaban la mañana preparando para nosotros todos mis platos favoritos. Apenas un mes después recibimos las noticias que esperábamos: Han tenía plaza en el cole, yo en la expo (departamento de protocolo, y ni idea de lo que eso podía significar. Me preguntaban en casa si me iban a dar un uniforme dorado como el de C3PO), y Martín estaba sano. Así que a mí me entraron las fibrilaciones. ¿Se adaptaría Han bien al cole? ¿Estaría contento? ¿Sobreviviría el perro al viaje? ¿Encajaría en el arca de Noé que tenemos por casa? ¿Y cómo me iría a mí con la reentrada? ¿En que consistía mi trabajo? ¿Qué narices significaba “días nacionales y de honor”? Lo sé, lo sé, soy preocupona, que se le va a hacer.

Me fui a pasar en China la última primavera, e invertí el mes de Mayo en empaquetar tres años de vivencias, y escurrir sus últimas gotas impregnándome de todos mis lugares y personajes favoritos. Fue un mes melancólico que me sirvió para cerrar la puerta, aunque me fuí llorando, que es como dice mi padre que hay que irse de los sitios.


Llegué a Barajas a las 12 de la noche, con el perro en perfecto estado (menudo viaje pasé) y una tonelada de papeles que blandí decidida, como una espada, hacia el guardia civil en aduanas, con el gesto desencajado por si había una coma fuera de lugar que mandara a Martín rebotado de vuelta a China. Él, pese a mis temores, apenas nos miró, limitándose a ejecutar el internacional y aburrido gesto de “circulen”, que me supo a alfombra roja y fanfarrias celestiales. Nunca sabré si fue pura desidia o que sabía que veníamos de Frankfurt y suponía que allí habrían hecho su trabajo, pero me recuerda a la anécdota de una prima mía, que volviendo de EEUU a horas igual de intempestivas, fue preguntada: “¿Tiene algo que declarar?” A lo que ella respondió: “Una cámara de fotos”. El guardia aduanero suspiró meneando la cabeza y dijo: “Empezamos otra vez, ¿tiene algo que declarar?” Y esta vez ella respondió correctamente: “No”. Y recibió como premio un lacónico “Adelante”.


Esa misma noche (gracias a Jose que se ofreció de chófer con coche incluido) dormimos ya en casa, y yo casi no podía hacerme a la idea de que todo había terminado. Pero solo tuve unos días para aclimatarme y comenzar mis “días de honor y gloria” (que es lo que me salía por puro reflejo hasta que me aprendí el nombre correcto de mi unidad y rango).

¿Sobre la Expo? Conocí gente fantástica, a la que sigo viendo, y gente no tan fantástica a la que probablemente no vea nunca más, así que salgo ganando, y aunque los días pasaban muuuuy despacio, el tiempo pasó a toda velocidad. Aprendí de cosas y de gente, y también de allí me fui con pena, aunque, sinceramente, no hubiera seguido con ello un día más.


Y así, una vez obtenida la necesaria financiación de supervivencia, me enclaustré en casa de mis padres (exceptuando las visitas a Han) para poner en orden las notas que había ido tomando del día a día en China. Notas en cuadernos, libros de clase, servilletas, envoltorios, sobres de propaganda, correos electrónicos, y hasta en auto-grabaciones de mp3 mientras paseaba al perro a altas horas de la noche, para empezar con mi actual ocupación, que es deshacer la madeja y escribirlo todo de forma coherente y con un estilo aceptable, a ver si algún editor se anima. Ocurra o no, lo estoy disfrutando mucho, y aún aprendiendo más. Me divierten las conclusiones tan equivocadas que sacaba al principio, mi tono de desesperación en algunos momentos, y las anécdotas que había olvidado ya. Ahora entiendo realmente lo que significa “revivir”, por qué a tanta gente le da por escribir sus memorias, y sobretodo, siento una profunda nostalgia del pueblo que me adoptó tan de corazón, y del mundo que se creó a mi alrededor.

 

pequeña historia de un belén

 

 

Quitar el belén es algo que hago todos los años como el que arranca una tirita. Rápido (bueno, relativamente), porque si no es probable que aguante hasta semana santa, y duele un poco, aunque sea un dolor de los agradables, con su melancolía acompañada por los fantasmas de las navidades presentes y pasadas, preguntándose una también cómo serán las futuras. Voy envolviendo una a una las figuras, quitando las casitas, y repaso sin querer la historia de nuestro pueblo particular. Los reyes se van moviendo, un pasito cada día, hacia el castillo de Herodes, atravesando montañas de yeso cubiertas de musgo y baobabs de romero. A los sabios de oriente, quizá porque han visto mucho mundo, no parece extrañarles demasiado cruzarse con conejos y gallinas gigantes, vacas del tamaño de corderos, ni que la hermosa cúpula dorada a le que se dirigen sea en realidad una pelota de goma pintada, que con los años ha ido reduciéndose de tamaño. Herodes nunca entra en su castillo. Puede que le guste vigilar, o puede que tenga miedo de que acabe por caérsele encima. Sea cual fuere el motivo, prefiere la compañía de sus soldados de plástico. Por tradicional error histórico han sido siempre romanos, y por tradición familiar los romanos son las únicas figuras de plástico de nuestro Belén, diferenciando al ejército de ocupación del simpático “belenita” de a pie, que se dedica a sus cosas sin meterse con nadie. Si se hace una encuesta entre nuestros habitantes, las ocupaciones son tan variadas como hacer herraduras, pescar, calentarse las manos al calor del fuego, lavar la ropa junto al río, o espulgar al niño, pero la principal es pasear a todo tipo de animales por la zona. Hasta gatos tenemos. Una vez llegados al castillo para la cena de Nochebuena, los magos oriente se dan la vuelta, y empiezan a recorrer el larguísimo trayecto hasta el portal (o así nos parecía de niños, cuando los días entre nochebuena y reyes duraban cada uno como tres o cuatro de los de ahora).

Ahora sí se percatan nuestros habitantes de la llegada de los pajes, camellos y majestades. El primo de Herodes, favorecido por el nepotismo, no solo vive en el único palacete del pueblo, sino que es dueño de la mitad de nuestras calles de arena, por las que nunca se le ha visto pasear, aunque por la luz que se ve por las ventanas, podemos adivinar que observa la llegada de los reyes desde su atalaya con cara de vinagre, pues seguro que su primo le ha puesto ya al corriente de su entrevista con los sigue-estrellas. La aguadora, que por tradición (y quizá porque invariablemente situamos el pozo algo apartado de “Belén-downtown”) fue siempre un poco autista, hizo este año muy buenas migas con el leñero. Se ve que ha corrido la voz de que enviudó el año pasado a causa del desafortunado accidente de su mujer, que se despeñó de una mesa, la pobre. También tenemos algún descastado, que la aurona (bautizada por la ortopédica postura de sus brazos) y el jorobado (al que lo que le pasa en realidad es que esta tirando del burro más tozudo de Belén) se lo pasaron en grande bailando juntos por el camino que casi se pierde entre las montañas de corcho. Hasta familiares hay en nuestro belén, y una versión de arcilla de mi tía Amparo se ha pegado las navidades cotilleando con la panadera y la anciana en la puerta de la posada, como todos los años.

Al pasar junto a la anunciación, la comitiva real se da cuenta de que se haya en un belén a todas luces (y nunca mejor dicho, pues tenemos fuego "de verdad") español, porque hay muchísimos más pastores que ovejas, así que uno trabaja mientras el resto le da a la bota junto a la hoguera, y critica la labor.

Cruzan los reyes por el puente que hizo de corcho papá, expresamente para ellos, sobre el río cuyo diseño, como cada navidad, hemos vuelto a cambiar. Hace muchos años que lo hacemos con agua corriente, pero este año, mi hermano se dejó llevar con uno de los proyectos de río más ambiciosos de todos los tiempos, con dos caídas de agua y tan amplio que hasta los patos, que nunca nos caben nadaban a sus anchas y parecían pequeños. Creemos que por fín ha sido un buen año para el pobre pescador, cuyo anzuelo suele orientarse casi más hacia el barranco.

Una vez alcanzan el portal, los reyes se encuentran con un niño más grande que ellos, aunque ellos son bastante pequeñitos, para que nos vamos a engañar. Así que siempre hemos dicho que el niño ya tiene seis años. Y si lo de la palabra de Dios no se le da bien, tiene futuro en la NBA, porque los únicos que le ganan de toda la adoración son su “padre”, el buey y la mula. Aunque sus majestades de oriente no tienen de que preocuparse, también los hay de su tamaño, como un San José rebajado de categoría a adorador, regalo de mi familia de Arkansas, que todo cabe en este, nuestro microuniverso.

 

como introducir legalmente una mascota china en España

 

Como decía en una entrada anterior, lo de introducir en España un perro sin pasaporte europeo, y peor aún, de China, donde la rabia sigue siendo un problema, es complicado, caro, y larguísimo. El consulado no ayuda demasiado, y los momentos de desesperación ante aparentes callejones sin salida son tan frecuentes, que decidí ir tomando notas a lo largo de todo el proceso, y aquí dejo el resultado final, por si alguien se encuentra en mi misma situación.

Nada de tirarse de los pelos, puede hacerse. Aquí está, paso por paso, y bien masticadito, cómo llegó Martín a España.


Descarga este texto y toda la documentación anexa aquí.

(si el link no funciona necesitaré un aviso para volver a colgarlo)


Si adquirió el perro en China, y por tanto, no tiene pasaporte animal europeo, ni documentación en regla para la entrada en España, estos son todos los pasos que debe tomar. Debe tenerse en cuenta que son necesarios al menos 4 ó 5meses para realizar todos los trámites (véase documentación anexa “introducción España animales compañía”).


Esta guía era válida en Mayo del 2008. Compruebe que las normas relativas a la introducción de mascotas en España desde terceros países no han variado, en la siguiente dirección: http://ec.europa.eu/food/animal/liveanimals/pets/nocomm_third_en.htm

O poniéndose en contacto con la embajada española en China:


Departamento de Atención a Españoles
Consulado General de España en Shanghai
Horario de atención al público: de lunes a viernes de 9:00 a 13:00
Tel: 0086 21 6321 3543 ext. 206 (Dpto. Atención a Españoles)
Fax: 0086 21 6321 1726
E-mail:
spconsul@sh163.net
Dirección: 12 Zhong Shan Dong Yi Road, Room 303
200002-Shanghai, P. R. China


No es necesario que el perro esté registrado en China.

Los perros menores de 3 meses de edad no están vacunados contra la rabia, por lo que no pueden viajar.


ESQUEMA

1. Inoculación de microchip

2. Revacunación de rabia

3. Un mes después de la revacunación: Extracción de sangre en un centro oficial chino.

4. Envío de suero sanguíneo al Laboratorio oficial en Granada.

5. Una vez obtenidos los resultados del laboratorio de Granada: Elaboración de documentos por un veterinario oficial en China.

6. Tres meses después de la extracción de sangre, el animal ya puede viajar.




1

El perro debe estar identificado con un microchip que cumpla los estándares europeos ISO-11784 ó ISO-11785.


Si el veterinario dice que no se pueden conseguir en China, insista. Puede resultar algo difícil según la región en la que se encuentre, pero sí que es posible. Si aun así no consiguiera encontrarlo, puede comprarse en internet a través de la web www.pettravelstore.com listo para ser inoculado por su veterinario.


El tatuaje identificativo también es válido para viajar, aunque esta opción sí que es imposible de realizar en China (o al menos en ciertas regiones).


2

Vacunación contra la rabia. Aunque el perro ya esté vacunado, debe revacunarse un mes antes del análisis serológico. La revacunación debe ser posterior a la inoculación del microchip. Su veterinario habitual debe elaborar un documento en el que figure toda la información relativa a esta vacuna (fabricante, lote, fecha de vacunación...).


3

Un mes después de la revacunación, se debe reservar el envío de la muestra de suero sanguíneo con una compañía aérea (en el caso de Lufthansa, a través de la Lufthansa Cargo Office, Beijing, Telf.: 010-64593767, o Shanghai Cargo Office Telf.: 021-52340123) para enviar la muestra de sangre a España. Si usted no va a transportar la muestra personalmente, deberá solicitar que la propia compañía le ponga en contacto con uno de sus agentes, que se encargará de ello. Por lo que pude averiguar, el precio aproximado de la contratación de dicho agente es de 4.000 RMB, sin embargo no tengo experiencia en este sentido ya que yo aproveché un viaje a España para llevar la muestra en persona.


Se acude con el perro al centro oficial SHANGHAI SHENG PU ZHONG XIN.

Horario de oficinas 8:30-17:00 (se habla inglés). Tlfno: 021-64189236 (cuando comience a hablar la operadora marcar 0)


上海申普影视公司

地址:上海市徐家汇路565

电话:021-64189236/ 021-53018000

Fax: 021-53013000

Hay que llamar previamente para concertar cita, que le darán según la fecha del vuelo.

Tardarán una semana en preparar la documentación para el transporte de la muestra. El coste es de 700 RMB.



Para la extracción de sangre y obtención del certificado de importación del suero (necesario para el envío por avión y el tránsito aduanero), es necesaria la siguiente documentación original y dos copias de cada uno (si acude únicamente con los originales, puede realizar las fotocopias en el propio centro al coste de 1 RMB por copia):

  • Pasaporte del propietario del animal y, en el caso de que vaya usted a viajar con la muestra, el billete de avión (del billete no es necesario el original, las copias son suficientes). Si no va a viajar con la muestra, el agente de la compañía aérea debe ponerse en contacto con el centro.


  • El impreso exigido por el Laboratorio granadino (véase documentación anexa “análisis serológico”) en blanco, ya que se cumplimenta aquí. Junto con este documento se debe incluir un contacto en España: nombre, dirección, teléfono/fax y correo electrónico. Antes del envío de la muestra debe remitirse una copia del certificado por correo electrónico al laboratorio de Granada para que confirmen que está debidamente cumplimentado, por lo que es aconsejable aprovechar el viaje con el perro para cumplimentar este certificado en el centro de Shanghai. E-mail: lansangr@moebius.es

(IMPORTANTE: los e-mails deben dirigirse al Departamento de Virología para ser atendidos)


  • Documento expedido por su veterinario que sustituye a la cartilla de registro oficial del animal, ya que al ser el dueño extranjero, el perro no puede estar registrado.


  • Certificado oficial de vacunaciones, también expedido por su veterinario.


Aquí se extrae la muestra de sangre, y se prepara el suero, que se entrega en un pequeño vial en el momento, por lo que es aconsejable acudir con una nevera portátil o termo (el clásico termo de cristal estalla al introducir hielo sin líquido. En China son muy corrientes los termos metálicos, que, aunque mantienen la temperatura durante menor tiempo que los de cristal, son más que suficientes para el viaje en avión, son muy resistentes, y resultan además muy prácticos para introducir el hielo al contar con una boca mayor). Todas las compañías aéreas le permitirán transportarla, ya sea en cabina o facturada.


4

Se contacta con la empresa de transportes en España para su envío en frío, en mi caso SEUR (tlf: 902 101010), por recomendación del laboratorio granadino.

Si no es usted quien manda la muestra, deberá encargarse de que alguien se la recoja en Madrid y la lleve a una oficina de SEUR, ya que es muy complicado que cualquier empresa de transporte acepte la recogida en el aeropuerto. Es posible que se consiga convencerlos si se firma un documento que les exima de toda responsabilidad en caso de que la muestra se estropee.

El paquete debe incluir el impreso del laboratorio de Granada debidamente cumplimentado por el centro oficial en China (véase documentación anexa “análisis serológico”), y la información del contacto en España.

Se envía a:


Laboratorio Central de Veterinaria de Santa Fe de Granada

Camino del Jau s/n
E-18320 Santa Fe (Granada)
Tel / Fax: +34.958.44.03 75 / 12 00
E-mail:
lansangr@moebius.es

(IMPORTANTE: los e-mails deben dirigirse al Departamento de Virología para ser atendidos)


(véase documentación anexa “análisis serológico”)

Aquí se realiza la cuantificación de anticuerpos antirrábicos post-vacunales. Los resultados tardan entre uno y dos meses, y son enviados al Centro oficial en Shanghai tanto por fax, como por correo ordinario. Es importante señalar que el centro granadino necesita el número de fax del centro chino, ya que es la vía oficial de envío de resultados. El número que debe proporcionárseles es el siguiente:

FAX: 00-86-21-53013000

Asegúrese de que el Centro oficial chino ha recibido el fax o los documentos originales. En caso de duda o extravío de los documentos, es preferible que tenga usted una copia. El laboratorio de Granada sólo puede enviar los documentos a organismos oficiales que los soliciten, por lo que deberá usted contactar con la delegación de Agricultura de su ciudad en España. Pregunte por un veterinario de la O.C.A. y pídale que solicite una copia del documento al laboratorio de Granada, y que a su vez se lo remita a usted por fax. En mi caso, el laboratorio de Shanghai no recibió el fax, y los documentos originales nunca llegaron, por lo que el laboratorio de Granada advirtió de ello al servicio aduanero del aeropuerto de Barajas, enviándoles una copia por fax.

5

El perro podrá viajar una vez transcurridos 3 meses desde la fecha de la extracción de sangre para la prueba serológica. Debe contactar con la línea aérea. En mi caso Lufthansa.

En principio, las escalas no constituyen un problema. El animal se factura junto con el resto del equipaje hasta el aeropuerto de destino, donde se recoge. Yo hubiera preferido un vuelo directo, ante la posibilidad de una “pérdida de equipaje” que termine con el perro en algún aeropuerto de cualquier parte del mundo, sin embargo no fue posible. Hicimos escala en Frankfurt donde el perro fue inspeccionado por un veterinario y pasó un control aduanero.

El perro (y la caja) se pagan como exceso de equipaje, que en el caso del trayecto Shanghai-Madrid, era de 330 RMB/kilo en mayo de 2008.

Todo el material necesario (u opcional) para el viaje puede adquirirse a través de internet en la web www.pettravelstore.com. Esta empresa realiza los envíos por servicio urgente. En mi caso, compré unas pastillas tranquilizantes específicas para mascotas que viajan en avión, ya que deben ser suaves, y un kit de viaje aéreo para la caja. El pedido tardó una semana en llegar (EE.UU.-China).


La compañía aérea requiere:

  • Que el animal no viaje solo. Un pasajero del vuelo en el que viaje debe ser responsable del animal.


  • Teóricamente, un aviso anticipado de 48 horas antes del vuelo es suficiente, aunque teniendo en cuenta que el número de animales por vuelo está limitado, es preferible reservarlo en el momento de adquirir el billete. Se debe informar del peso del conjunto animal + caja, así como de las dimensiones de la misma (algunas compañías requieren también que se informe sobre la raza del animal, ya que no admiten razas consideradas peligrosas).


  • Que el perro tenga todos los papeles anteriormente citados en regla, y que esté identificado mediante microchip.


  • Algunas compañías requieren un certificado de aclimatación, si el viaje se va a realizar en periodos de clima extremadamente frío o caluroso. Este certificado asegura que el animal puede soportar dichas temperaturas en el trayecto desde el edificio del aeropuerto hasta el avión, y viceversa, y debe ser cumplimentado por un veterinario, y firmado por el propietario.

(Véase documentación anexa “modelo certificado aclimatación”)


  • Si el peso del animal junto con la caja de transporte es menor de 8 kilos, puede viajar en cabina con el resto de pasajeros. Si supera este peso, viajará como una pieza de equipaje en una zona aclimatada, o en la bodega de carga. (dependiendo de las opciones de las que disponga la compañía).


  • La caja de transporte debe estar aprobada por la normativa aérea IATA, para lo que deben cumplirse los siguientes requisitos:

    1. Las dimensiones de la caja deben ser las suficientes como para que el animal no toque con la cabeza en la parte superior, y tenga espacio para darse la vuelta.

    2. Debe contar con recipientes de comedero y bebedero (que se fijan a la puerta o los lados de la caja)

    3. Cuente con material absorbente en su base.

La caja puede adquirirse a través de la compañía aérea, (en el caso de Lufthansa, a través de la Lufthansa Cargo Office, Beijing, Telf.: 010-64593767) o en una tienda independiente, siempre y cuando cumpla las normativas. En mi caso, adquirí la caja a través de mi veterinario, y los recipientes y el material absorbente en www.pettravelstore.com.


  • Se recomienda un sedante suave natural (no medicamentoso), así como pegatinas en el exterior de la caja que adviertan de que se trata de un animal vivo. Todo este material puede adquirirse también por internet.


6

Una vez recibidos los resultados por el laboratorio chino, hay que llevar al perro de nuevo al centro, una semana antes del viaje, para elaborar los documentos de salida de china, para lo que se comprueba el microchip, se pesa y explora al animal, se realiza la prueba del “gusano del corazón”, y se le administran los desparasitarios.

Es necesario llevar el pasaporte del propietario, el fax de la prueba serológica, el billete de avión y toda la documentación del perro que hemos ido reuniendo. Estos documentos se recogen tres días después.

También hay que cumplimentar el certificado para la aduana española (véase documentación adjunta “certificado veterinario - anexo II”) en el que se hace constar que:

-El perro está identificado mediante microchip.
-Ha sido vacunado frente a la rabia.
-Se ha realizado una valoración satisfactoria de anticuerpos neutralizantes (mínimo 0.5 lu/ml)

- Ha sido desparasitado antes del viaje (garrapatas y echinococcus)


La documentación adicional a incluir es:

- El certificado de la prueba serológica de valoración de anticuerpos neutralizantes (proporcionado por el centro oficial de Shanghai).

- El certificado oficial de vacunaciones (proporcionado por su veterinario en China)


CONTACTOS Y DIRECCIONES WEB

- Laboratorio Central de Veterinaria de Santa Fe de Granada

Tel / Fax: +34.958.44.03 75 / 12 00
E-mail:
lansangr@moebius.es

(IMPORTANTE: los e-mails deben dirigirse al Departamento de Virología)


- Shanghai Sheng Pu Zhongxin, (centro de toma de muestras oficial)

Tlfno: 021-64 189 236 (marcar extensión 0)


- Lufthansa

Beijing Cargo Office, Telf. 010-64 593 767

Shanghai Cargo Office, Telf. 021-52 340 123)


- SEUR

Información general: 902 101010



- Material para el viaje: www.pettravelstore.com/



Y POR ÚLTIMO

 

Aprovecho para darle de nuevo las gracias a Satur del departamento de Granada (que se ganó el cielo a base de paciencia ante mis mis doscientas llamadas y preguntas) por lo mucho que me ayudó, y los ánimos que me dió. Si das con él, es que has tenido muchísima suerte.

En mi caso, el coste total de trámites, material y facturación del perro como exceso de equipaje fue de 1.249 €.

Si tienes dudas, ruegos, preguntas, o simplemente te apetece desahogarte, por favor escríbeme.

 

¡Mucha paciencia, nervios de acero, buena suerte y buen viaje!